La “eterna lucha” por erradicar el trabajo infantil
OPINIÓN
El trabajo infantil es una problemática global que carece de una
respuesta desde todos los ángulos posibles, y no solo en los países pobres,
sino también en aquellos que tienen una buena estabilidad económica, como
Estados Unidos y Europa occidental.
En la actualidad un alto porcentaje de niños de entre 5 a 13 años de
edad, que deberían estar jugando y
estudiando, se dedican a trabajar en las calles desde el amanecer hasta altas
horas de la noche.
Es motivo de alarmante preocupación que millones de niños alrededor
del mundo estén expuestos a poner en peligro su salud, seguridad y desarrollo,
por la negligencia de unos padres irresponsables que arriesgan a estas
criaturas inocentes obligándolos a pedir limosna y vender productos en las
calles, convirtiéndolos en presas fáciles para los abusos, acosos sexuales y la
delincuencia.
En la República Dominicana, donde la pobreza, el desempleo y los bajos
salarios abundan, luchar contra el trabajo infantil se torna casi imposible,
donde muchos padres utilizan a sus hijos para obtener el sustento de cada día. La
gran mayoría se observan por las grandes avenidas de la ciudad vendiendo
arepas, pan, limpiando vidrios, entre otras actividades diversas no apropiadas
para un menor de edad.
La pobreza y la falta de educación es uno de los motivos principales que
empujan esta situación a que se torne cada vez peor, por otro lado las autoridades
e instituciones que tienen la obligación de hacerse cargo no le tomen la
importancia que esta circunstancia merece.
Lo que nos dirige hacia la pregunta ¿Que podemos hacer como ciudadanos para
reducir o definitivamente erradicar el trabajo infantil? Para esto hay que
mejorar tanto la educación sexual, como la educación general llena de valores
que se fomenta en el hogar, exigir como ciudadanos el cumplimiento de las leyes
que regulan el país y específicamente este tipo de problemáticas, mejorar las
perspectivas de empleo para los adultos y garantizar que emplear a niños por
debajo de la edad mínima de admisión al empleo no produzca beneficios.
Por lo cual nos corresponde como ciudadanos cuidar y proteger a nuestros
niños, y exigir al gobierno que se hagan cumplir las leyes de una manera
efectiva, aportando también a la creación de más entidades que se dediquen a
ayudar a las personas de bajos recursos y niños huérfanos.
Berly Herrera

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